lunes, 11 de abril de 2016

EL MOMENTO "SON LOS PADRES"



Ahora no es el momento

Del lat. piensus demasiadus.

1. n. Situación para la que crees no estar preparado pero que quizás no se vuelva a repetir, con lo cual la paranoia mental se convertirá en arrepentimiento en un futuro no muy lejano.

2. n. Verdad a medias. Puede que lleves razón, piensa y deduce, pero lo alargues más de lo que deberías, el miedo engaña; y pierdes.

3. interj. jerg. Variante del vulgarismo acojonarse.

4. pl. Expresión que se usa cuando no se tiene valor de decir NO QUIERO.


                                                              --------------------------




El momento lo eliges tú.

Entonces, a ver si nos entendemos, resulta que eso de tomar decisiones se nos da regular nada más, es difícil, arriesgado y casi siempre nos parece precipitado. Ahí es cuando queda de puta madre decir que no es el momento. Vamos a reconocer las verdades.
El tiempo se ríe de nosotros. Los días, las horas, los años... la vida, el café bajo el sol, el viaje a Australia, el curso de cocina, ese libro de la estantería o el amor de tu vida; todo se va dejando cogiendo polvo, esperando a que suene la alarma de algún reloj y nos avise de que no podemos esperar más.
Y eso no va a pasar, suerte que alguien te diga que te espabiles, que nada espera para siempre o que lo que espera se cansa de esperar, lo malo es que a ese alguien siempre vamos a contestarle que es súper pesado y que a ver si se calla ya que nosotros sabemos bien lo que hacemos.

Ilusos.
La sensación tan amarga de dudar si estás dejando escapar oportunidades, esa sensación tan ansiosa, que te hace mirar el libro y pensar que deberías empezarlo, lo sabes, sabes que si no te tomas ese café al sol, te vas a sentir como una mierda, pero al final te levantas a las tantas y llamas para decir que no vas. Qué mala sensación de vacío, de culpabilidad, de querer pegarte a ti mismo.
Lo que no hiciste ayer, quizá tienes suerte y puedes hacerlo hoy o mañana, pero pasado mañana ya no, ni el mes que viene ni cuando pase el invierno o cuando te sientes en un banco una noche y te des cuenta de todo. No es cuando tú quieras, el momento no es la alfombra donde esconder las pelusas que no te gusta ver en el salón. El momento es la multiplicación del presente sucesivo.
Qué cobardes. Todos. No se escapa nadie, porque todos hemos dicho mil veces "no es el momento".

Maticemos. No es verdad que sea mentira.
De verdad que hay veces que la situación no es la mejor para que algo se dé, por supuesto que es de ser inteligente pensar las cosas y valorar y quizá dejarlo en stand by porque sea peor el remedio que la enfermedad. No puedes dejar tu trabajo y hacer un máster que te han ofrecido si necesitas el dinero, no puedes coger ese libro y ponerte a leerlo en plenos exámenes, ni tomar café al sol si estás resfriado, ni correr tras el amor de tu vida cuando tu vida no la entiendes ni tu, no es justo, nada de eso.

Pero.
¿Ver los momentos pasar por delante de nosotros es todo lo que podemos hacer?
Pasando de utopías absurdas, ¿No es verdad que nos acomodamos a más no poder? Si hacemos examen de conciencia, ¿No confiamos demasiado en lo que llamamos destino? 
A lo mejor, aquel cocinero que tanto te gustaba no vuelve a dar el curso de cocina, a lo mejor tu amiga se muda a China y no sabes cuándo vas a poder tomarte ese café, a lo mejor se aleja tanto que se pierde, a lo mejor pasan los años y nunca fuiste a Australia y eso te llenará de pellizcos en el estómago y de noches sin dormir, pensando que podías haberlo hecho y que ahora ya es tarde.
El momento es la fuerza que cada uno tenga en su interior. El impulso y la energía, el preferir salir lleno de arañazos a nunca irte de excursión al campo. Si te pones a pensar , no es tan malo arrepentirse, peor es perdérselo. 
No es cuestión de lanzarse al vacío sin paracaídas, tonterías las mínimas, es cuestión de que merezca la pena; nuestros días, nuestras primaveras, los soles y los paraguas de colores. No duermas tanto y abre la ventana, aunque haya nubes; descuelga el teléfono y dile a tu amiga que sales ya, cómprate una hucha y empieza a ahorrar para irte de viaje, ponte el vestido rojo que guardas para una ocasión especial porque especial puede ser este viernes y no lo sabes,sal corriendo detrás del amor de tu vida, porque puede que sea el que te haga entenderte. 
Escribe lo que querrás leer en unos años

Nunca sabemos si acertamos o la cagamos enormemente, las dos cosas al menos nos hacen grandes.
Todo pasa, pero mejor pasarlo que verlo pasar, ¿No?
  


2016