miércoles, 30 de abril de 2014

Primavera londinense


Bienvenidos a mi mesa, a mi asiento del autobús, a mi camino al trabajo, a mi sofá, a mis momentos de inspiración, a los de aburrimiento... bienvenidos a todas partes desde donde escriba. 
Empiezo este espacio sin querer definirlo, quién sabe en qué estaré pensando mañana...

Este año está siendo muy diferente, lejos de mi casa y cerca de nuevos amigos, la pseudo familia que uno se crea cuando no tiene la suya cerca, es muy importante. Salir a la calle con un sol espléndido, a las dos horas llueve, luego vuelve el sol. Nubes. Sol. Y así sucesivamente en un mismo día.

Las flores de Londres son maravillosas, entras por Kensington Gardens, empezando por los jardines del palacio y paseando por Hyde Park unos metros más tarde. Las ardillas entre los arbustos, los árboles verdes y frondosos, las bicis y las toallas en la hierba. El invierno ha sido duro, lluvioso y, aunque lleno de sorpresas, se agradecen los rayos de sol, todos están más alegres.

No hablemos de la moda, un desfile de gafas de sol y bolsos nuevos, americanas, kimonos, sneakers, combinaciones imposibles, Kate Middleton en GAP... esa sensación de estar en la gran ciudad se despierta aún más en esta temporada.

Todo el mundo come en la calle cuando hace buen tiempo, en los miles de espacios o mini-espacios verdes que hay salpicando la ciudad, sentados en el borde de una fuente, en una escalinata y, atención, sentados en TUMBAS, sí sí, súper apetecible. Las iglesias de aquí tienen tumbas antiquísimas esparcidas por todos sus alrededores, algunas en jardincitos realmente bonitos, muchas son a ras de suelo y ves a la gente sentada encima, charlando con el café, así tan "cool". Yo no me sentaría, pero esto es Londres y nada es convencional.

Salir a tomar algo y acabar con gente genial en una discoteca gay bailando Taylor Swift en Soho, conocer rincones en los que parece que estás en otro mundo, ir al a taberna española de Portobello para desfogar un poco y ver el fútbol, quedar con un amigo en Oxford Street y pensar para tus adentros "quedar con un amigo en Oxford Street" es una frase que hace unos meses hubiera sido una broma, es una suerte que lo pueda vivir.

A fin de cuentas, cuando te vas tan lejos es muy duro, a pesar de tantas experiencias increíbles y para recordar, también lloras mucho y luchas, y ves que lo que hay no es lo mejor y echas de menos tremendamente. Os contaré de esto más adelante. 
Lo más importante es la familia , sin mi madre, mi hermano, mis abuelos y mis tíos, no habría llegado ni a la vuelta de la esquina. 
Y a tí, mi apoyo incondicional.

¡Feliz puente a mis paisanos!




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